Solemne Triduo de San Pedro Apóstol

ONOMÁSTICA DE SAN PEDRO APÓSTOL

Solemne Triduo que se celebrará con motivo de la Onomástica de San Pedro Apóstol en nuestra Sede Canónica, la Parroquia de San Pedro, El Convent,  los días 27, 28 y 29 de junio a las 20:00h.

Con motivo del 130 Aniversario Fundacional de la Cofradía y durante el horario de celebración del Solemne Triduo, se llevará  a cabo una recogida de alimentos no perecederos y productos de primera necesidad a beneficio de Cáritas Diocesana de Ibiza.

Recordar que la Cofradía ha impulsado la campaña “Devoción y Caridad” en la que todo lo recaudado irá destinado a las más de 800 familias que atiende Cáritas Diocesana de Ibiza.Puedes Donar directamente aquí: https://gf.me/u/x57dfy

Agradecemos tu colaboración y te esperamos en nuestra iglesia.

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Oración Inicial para todos los días
Oh glorioso San Pedro, Príncipe de los Apóstoles y de la Iglesia Católica: por aquella obediencia con que al primer llamado dejaste cuanto tenías en el mundo para seguir a Cristo; por aquella fe con que creíste y confesaste por Hijo de Dios a tu Maestro; por aquella humildad con que, viéndole a tus pies, rehusaste que te los lavase; por aquellas lágrimas con que amargamente lloraste tus negaciones; por aquella vigilancia con que cuidaste como pastor universal del rebaño que se te había encomendado; finalmente, por aquella imponderable fortaleza con que diste por tu Redentor la vida crucificado, te suplico, Apóstol glorioso, por tu actual sucesor el Vicario de Cristo. Alcánzame que imite del Señor esas virtudes tuyas con la victoria de todas mis pasiones; y concédeme especialmente el don del arrepentimiento para que, purificado de toda culpa, goce de tu amable compañía en la gloria. Amén.

Oración Final para todos los días
Señor Jesús, que has elegido a San Pedro mientras pescaba en el lago. Él confió en Ti, Señor, y tú lo colmaste de la verdadera alegría. Lo pusiste como roca para edificar tu Iglesia, fuerte en la Caridad, y lo sostuviste con tu oración, para poder confirmarnos en la fe. Secaste sus amargas lágrimas para que su negación no se convirtiera en desesperación sino en confianza más cierta y más grande esperanza. Él pudo contemplar tu rostro transfigurado en el Tabor, y sufrir cerca tuyo en Getsemaní. Bendice, Señor, nuestros sacerdotes, asiste a nuestros trabajadores, conforta a nuestros enfermos, mantiene unida nuestra parroquia, y danos una fe firme en la oración mutua, con lágrimas de amor a Ti y de arrepentimiento, para borrar nuestros pecados y alegramos de tu Palabra, luz que brilla en las tinieblas, hasta que él mismo, nuestro patrono aquí en la tierra, nos abra las puertas en el cielo. Amén.